Ya sé que todo eso está más que hablado, pero no puedo dormir...
Estos últimos días me cuesta bastante, porque estoy asustada. Terriblemente asustada. Espero que acabe siendo una tontería.
Y me dió por volver por aquí después de nuestra penúltima charla, cuando hablaste de mi blog. Supongo que durante una larga época dejó de darme esa paz que me daba en su momento, y que ahora parece que vuelvo a sentir al escribirte así, como si de cartas se tratara. Siento que, aunque no hablemos, pensamos el uno en el otro. Me gustaría tener algo tuyo así, cosas pequeñas y momentos diminutos de tu vida que compartieras conmigo. Pero está claro que de la misma manera que esto lo hago por necesidad, y no por cualquier otro motivo, nadie está obligado a hacer nada porque yo lo diga.
En fin, intentaré dormirme.
Pienso en ti;
C.
